miércoles, 1 de marzo de 2017


"El porvenir de la Terapia Psicoanalítica" 1910 (Sigmund
Freud).
Comenta: Ana Katherine Velasco 

El presente texto es un comentario elaborado con base al relato de Luisa, sobre la segunda conferencia de Sigmund Freud (1910) “El Porvenir de la terapia psicoanalítica”; incluido, en obras completas, Buenos aires, editorial Amorrortu, tomo XI.  Cuya intención del autor en dicha conferencia, era manifestar la continua búsqueda y comprensión, de los conflictos psíquicos del movimiento psicoanalítico así como, indicar la forma en la que se pretendía ampliar el campo de acción e intervención de la terapia psicoanalítica, y la consolidación en Europa del movimiento ya mencionado, mostraba un panorama hostil por parte de países germanos.
Partiendo de la intención de aprender, acerca de la manera correcta de utilizar las normas APA en la producción textual, cabe señalar que en dicho formato, las márgenes indicadas son: 2,54 cm en cada borde de la hoja (superior, inferior, izquierda y derecha); se recomienda también, el uso de la fuente Arial- tamaño 11-, e interlineado de 1,5 puntos para trabajos. A simple vista, el texto de Luisa, se ve muy amontonado en los párrafos, lo que indica el inadecuado uso del espacio después del punto aparte.
En el comienzo del texto de Luisa, se hace una referencia errónea, ya que ella escribe “El porvenir de la terapia psicoanalítica 1910 (Sigmund Freud)”, el error radica en que para citar por primera vez en el texto, se debe poner en paréntesis sólo el año de publicación del texto, de esta forma: “El porvenir de la terapia psicoanalítica de Freud (1910)”.
El segundo párrafo, presenta el siguiente defecto de redacción“…para demostrar que los aportes que él ha proporcionados como nuevos medios contra la neurosis,…”,  la palabra proporcionados, se encuentra en plural. Además, en el quinto párrafo, ella redacta lo siguiente “…seguido del descubrimiento de lo los complejos en términos creado por Jung…”, aquí sobra el artículo lo y la palabra creado debe ir en plural, quedando la frase de esta forma: “…seguido del descubrimiento de los complejos en términos creados por Jung…”; en el mismo párrafo se parafrasea al autor sin la cita correspondiente, Luisa escribe: “…manteniendo con esto el propósito de la técnica psicoanalítica que son dos: ahorrar trabajo al médico y facilitar al enfermo un amplio acceso a su psiquismo inconsciente”, estas citas requieren dentro del texto, el uso del apellido del autor y año de publicación, la cita quedaría así “…manteniendo con esto el propósito de la técnica psicoanalítica que son dos, Según Freud (1910) ahorrar trabajo al médico y facilitar al enfermo un amplio acceso a su psiquismo inconsciente”. También en el sexto párrafo, dado el sentido de la frase“…es por esto que como analista se debe facilita la traducción del inconsciente…”,  la palabra facilita debe ir con la letra r al final, de esta forma “…es por esto que como analista se debe facilitar la traducción del inconsciente…”.
El tercer párrafo del escrito de Luisa, posee tres palabras sin tildes, “…mientras que el medico solo se dedicaba a estimularlo continuamente.”, la palabra médico lleva tilde en la letra e, y el adverbio –solo- que indica sin compañía, o  para este caso –sólo- con tilde, que significa únicamente; al citar correctamente en ese mismo párrafo, Luisa omite la tilde en la palabra sí de la frase “…entre lo consciente y lo inconsciente, debido, a la repetición consciente provisional que le permite hallar en si, por analogía…” (Freud, 1910). En la segunda cita del octavo párrafo, Luisa cae un error, ya que ella escribe  “…. Las neurosis posee su función biológica, como dispositivos protectores, y su justificación social su ventaja, no es siempre puramente objetiva”, la frase dentro del texto va de la siguiente forma: “…Las neurosis poseen su función biológica, como dispositivos protectores, y su justificación social, su ventaja, no es siempre puramente subjetiva”. Más abajo, en el mismo párrafo, omite una letra en un término de la oración: “…finalmente hace un énfasis en el tratamiento psicoanalítico, resaltado que al emplear esta técnica, no solo está ayudando al paciente con su dolencia…” dado el sentido de la oración la palabra adecuada es resaltando; estos son fallos pequeños que se pueden corregir al leer de forma detallada lo redactado.
Ahora pretendo aludir al análisis valioso elaborado por la compañera acerca del texto “El porvenir de la terapia psicoanalítica Freud (1910), incluido en el tomo XI que lleva por nombre “cinco conferencias sobre psicoanálisis. Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci y otras obras”; comentaré algunos asuntos que considero no fueron mencionados. Luisa comienza su análisis con los tres factores propuestos por Freud para incrementar las posibilidades curativas del psicoanálisis en la intervención terapéutica. En el primer factor, menciona el progreso interno referido al progreso del saber analítico y de la técnica psicoanalítica. Dentro del progreso del saber analítico, Freud habla superficialmente, sobre el aprovechamiento de la trasferencia como un mecanismo poderoso empleado en la cura psicoanalítica, que ligado al simbolismo de los sueños y del inconsciente, simbolizan áreas con oportunidades de aprendizaje. En 1938, Freud propone una descripción sobre transferencia:
Llamamos trasferencia a este nuevo hecho que tan a regañadientes admitimos. Creemos que se trata de una trasferencia de sentimientos sobre la persona del médico, pues no nos parece que la situación de la cura avale el nacimiento de estos últimos. Más bien conjeturamos que toda esta proclividad del afecto viene de otra parte, estaba ya preparada en la enferma y con oportunidad del tratamiento analítico se transfirió sobre la persona del médico. La trasferencia puede presentarse como un tormentoso reclamo de amor o en formas atenuadas... En los pacientes masculinos, el médico observa más a menudo que en el caso de las mujeres una forma de manifestación de la trasferencia que, a primera vista, parece contradecir todo lo descrito hasta aquí: la trasferencia hostil o negativa. (p.402)1
De acuerdo a esta descripción, interpreto la transferencia, como poner en el analista sentimientos y reacciones, que pueden ir desde un enamoramiento tormentoso, demanda de amistad o también-  en el caso de pacientes masculinos- formas hostiles o negativas.
Ahora bien, dentro del progreso de la técnica psicoanalítica, Freud orienta a los psicoanalistas a trabajar en el hallazgo y superación de las resistencias2, además les pide que confirmen su siguiente síntesis: “…En pacientes del sexo masculino las resistencias más sustantivas a la cura parecen provenir del complejo paterno y resolverse en el miedo al padre, el desafío al padre y la incredulidad hacia él”.
 El segundo factor: Un aumento de autoridad, refiere a que los psicoanalistas debían saber esperar para obtener el reconocimiento por sus labores terapéuticas y su poder intelectual, y en algún momento, la sociedad lograría otorgarles autoridad a pesar de que el psicoanálisis siempre fue muy crítico ante la contribución hecha por la sociedad, en las causas de la neurosis. Aquí Freud utiliza en varias ocasiones el término sugestión, para indicar que la cultura ejerce un control psíquico sobre cualquier sujeto, asumiendo una posición de autoridad y este a su vez queda situado en posición de dependencia.
El tercer factor, efecto general de la labor, se encuentra muy bien explicado en el texto de Luisa, “…no solo surge una transformación en el enfermo, si no que de paso, la sociedad también es beneficiada, ya que, pasaría a un estado digno y a la vez conforme”. Aquí, Freud destacó la importancia del conocimiento del significado inconsciente de los síntomas dentro de la sociedad, ya que esto contribuiría en el reconocimiento de los instintos dominantes del sujeto y en consecuencia, afrontar y combatir el conflicto con ayuda del psicoanálisis.

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