"El porvenir de la Terapia Psicoanalítica" 1910 (Sigmund
Freud).
Comenta: Ana Katherine Velasco
El presente texto
es un comentario elaborado con base al relato de Luisa, sobre la segunda conferencia
de Sigmund Freud (1910) “El Porvenir de
la terapia psicoanalítica”; incluido, en obras completas, Buenos aires, editorial
Amorrortu, tomo XI. Cuya intención del
autor en dicha conferencia, era manifestar la continua búsqueda y comprensión,
de los conflictos psíquicos del movimiento psicoanalítico así como, indicar la
forma en la que se pretendía ampliar el campo de acción e intervención de la
terapia psicoanalítica, y la consolidación
en Europa del movimiento ya mencionado, mostraba un panorama hostil por parte
de países germanos.
Partiendo de la
intención de aprender, acerca de la manera correcta de utilizar las normas APA
en la producción textual, cabe señalar que en dicho formato, las márgenes
indicadas son: 2,54 cm en cada borde de la hoja (superior, inferior, izquierda
y derecha); se recomienda también, el uso de la fuente Arial- tamaño 11-, e
interlineado de 1,5 puntos para trabajos. A simple vista, el texto de Luisa, se
ve muy amontonado en los párrafos, lo que indica el inadecuado uso del espacio
después del punto aparte.
En el comienzo
del texto de Luisa, se hace una referencia errónea, ya que ella escribe “El porvenir de la terapia psicoanalítica
1910 (Sigmund Freud)”, el error radica en que para citar por primera vez en
el texto, se debe poner en paréntesis sólo el año de publicación del texto, de
esta forma: “El porvenir de la terapia
psicoanalítica de Freud (1910)”.
El segundo
párrafo, presenta el siguiente defecto de redacción“…para demostrar
que los aportes que él ha proporcionados como nuevos medios contra la
neurosis,…”, la palabra
proporcionados, se encuentra en plural. Además, en el quinto párrafo, ella
redacta lo siguiente “…seguido del
descubrimiento de lo los complejos en términos creado por Jung…”, aquí
sobra el artículo lo y la palabra creado debe ir en plural, quedando la
frase de esta forma: “…seguido del
descubrimiento de los complejos en términos creados por Jung…”; en el mismo
párrafo se parafrasea al autor sin la cita correspondiente, Luisa escribe: “…manteniendo con esto el propósito de
la técnica psicoanalítica que son dos:
ahorrar trabajo al médico y facilitar al enfermo un amplio acceso a su
psiquismo inconsciente”, estas citas requieren dentro del texto, el uso del
apellido del autor y año de publicación, la
cita quedaría así “…manteniendo con esto
el propósito de la técnica psicoanalítica que son dos, Según Freud (1910)
ahorrar trabajo al médico y facilitar al enfermo un amplio acceso a su
psiquismo inconsciente”. También en el sexto párrafo, dado el sentido de la
frase“…es por esto que como analista se
debe facilita la traducción del inconsciente…”,
la palabra facilita debe
ir con la letra r al final, de esta forma “…es por esto que como analista se debe
facilitar la traducción del inconsciente…”.
El tercer párrafo
del escrito de Luisa, posee tres palabras sin tildes, “…mientras que el medico solo se dedicaba a estimularlo
continuamente.”, la palabra médico lleva
tilde en la letra e, y el adverbio –solo-
que indica sin compañía, o para este
caso –sólo- con tilde, que significa únicamente; al citar correctamente en ese mismo párrafo, Luisa omite la tilde
en la palabra sí de la frase “…entre lo
consciente y lo inconsciente, debido, a la repetición consciente provisional
que le permite hallar en si, por analogía…” (Freud, 1910). En la segunda
cita del octavo párrafo, Luisa cae un error, ya que ella escribe “…. Las
neurosis posee su función biológica, como dispositivos protectores, y su
justificación social su ventaja, no es siempre puramente objetiva”, la
frase dentro del texto va de la siguiente forma: “…Las neurosis poseen su función biológica, como dispositivos
protectores, y su justificación social, su ventaja, no es siempre puramente
subjetiva”. Más abajo, en el mismo párrafo, omite una letra en un término
de la oración: “…finalmente hace un
énfasis en el tratamiento psicoanalítico, resaltado que al emplear esta técnica,
no solo está ayudando al paciente con su dolencia…” dado el sentido de la
oración la palabra adecuada es resaltando; estos son fallos pequeños que se pueden
corregir al leer de forma detallada lo redactado.
Ahora pretendo
aludir al análisis valioso elaborado por la compañera acerca del texto “El porvenir de la terapia psicoanalítica
Freud (1910), incluido en el tomo XI que lleva por nombre “cinco conferencias sobre psicoanálisis. Un
recuerdo infantil de Leonardo da Vinci y otras obras”; comentaré algunos
asuntos que considero no fueron mencionados. Luisa comienza su análisis con los
tres factores propuestos por Freud para incrementar las posibilidades curativas
del psicoanálisis en la intervención terapéutica. En el primer factor, menciona
el progreso interno referido al progreso del saber analítico y de la técnica
psicoanalítica. Dentro del progreso del saber analítico, Freud habla
superficialmente, sobre el aprovechamiento de la trasferencia como un mecanismo
poderoso empleado en la cura psicoanalítica, que ligado al simbolismo de los sueños
y del inconsciente, simbolizan áreas con oportunidades de aprendizaje. En 1938,
Freud propone una descripción sobre transferencia:
Llamamos trasferencia
a este nuevo hecho que tan a regañadientes admitimos. Creemos que se trata de
una trasferencia de sentimientos sobre la persona del médico, pues no nos
parece que la situación de la cura avale el nacimiento de estos últimos. Más
bien conjeturamos que toda esta proclividad del afecto viene de otra parte,
estaba ya preparada en la enferma y con oportunidad del tratamiento analítico
se transfirió sobre la persona del médico. La trasferencia puede presentarse
como un tormentoso reclamo de amor o en formas atenuadas... En los pacientes
masculinos, el médico observa más a menudo que en el caso de las mujeres una forma
de manifestación de la trasferencia que, a primera vista, parece contradecir
todo lo descrito hasta aquí: la trasferencia hostil o negativa. (p.402)1
De acuerdo a esta
descripción, interpreto la transferencia, como poner en el analista sentimientos
y reacciones, que pueden ir desde un enamoramiento tormentoso, demanda de
amistad o también- en el caso de
pacientes masculinos- formas hostiles o negativas.
Ahora bien,
dentro del progreso de la técnica psicoanalítica, Freud orienta a los psicoanalistas
a trabajar en el hallazgo y superación de las resistencias2, además
les pide que confirmen su siguiente síntesis: “…En pacientes del sexo masculino las resistencias más sustantivas a la
cura parecen provenir del complejo paterno y resolverse en el miedo al padre,
el desafío al padre y la incredulidad hacia él”.
El segundo factor: Un aumento de autoridad,
refiere a que los psicoanalistas debían saber esperar para obtener el
reconocimiento por sus labores terapéuticas y su poder intelectual, y en algún
momento, la sociedad lograría otorgarles autoridad a pesar de que el
psicoanálisis siempre fue muy crítico ante la contribución hecha por la
sociedad, en las causas de la neurosis. Aquí Freud utiliza en varias ocasiones
el término sugestión, para indicar que la cultura ejerce un control psíquico
sobre cualquier sujeto, asumiendo una posición de autoridad y este a su vez queda
situado en posición de dependencia.
El tercer factor,
efecto general de la labor, se encuentra muy bien explicado en el texto de
Luisa, “…no solo surge una transformación
en el enfermo, si no que de paso, la sociedad también es beneficiada, ya que,
pasaría a un estado digno y a la vez conforme”. Aquí, Freud destacó la
importancia del conocimiento del significado inconsciente de los síntomas
dentro de la sociedad, ya que esto contribuiría en el reconocimiento de los
instintos dominantes del sujeto y en consecuencia, afrontar y combatir el
conflicto con ayuda del psicoanálisis.
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