sábado, 18 de marzo de 2017


La dinámica de la transferencia. Freud, S. (1912). En: Obras completas, vol.  XII. Amorrortu Editores.

Comenta: Patricia Landazury

COMENTARIO SOBRE EL TEXTO DE NATHALIA  FERNÁNDEZ HENAO ACERCA DE “LA DINÁMICA DE LA TRANSFERENCIA’’ DE SIGMUND FREUD (1912) Y MI APORTE SOBRE EL MISMO.

El presente escrito hace una breve referencia del texto “la dinámica de la transferencia (1912), de las obras completas de Freud, tomo XII”, en relación con él escrito realizado por mi estimada compañera Nathalia Henao.
En el primer párrafo, Nathalia, describe el texto donde le hace falta el conector “las” Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver.
 El texto muestra de manera clara el fenómeno conocido como transferencia y la manera en que esta se involucra en el proceso terapéutico, de forma global se encuentra una definición según la Real Academia Española (2017). «Transferencia: Psicol. y Psiquiatr. En el psicoanálisis, ideas o sentimientos derivados de una situación anterior, que el paciente proyecta sobre su analista durante el tratamiento, del que es parte esencial.». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: España.

En el segundo párrafo, Nathalia, describe el texto con faltas  de signos de puntuación, en este caso “comas”, y remplazaremos la palabra “necesariamente” por “este”, Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver
Teniendo como base esta definición (,)[1]  se abordaría entonces el tema de la transferencia, diciendo que “este” se produce en el   proceso terapéutico psicoanalítico debido a que:

En el quinto párrafo, Nathalia, describe el texto con faltas  de signos de puntuación, en este caso “comas”. Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver
Freud, habla sobre las mociones determinantes de la vida amorosa que trascienden dentro de una realidad objetiva, estando libre para la personalidad conciente (,) no obstante se encuentran las mociones libidinosas que son apartadas del conciente y de la realidad objetiva(,) por tanto, habita en la fantasía o plenamente en el inconciente sin ser asequible para la personalidad. Entonces es allí donde los sujetos que no han satisfecho de manera íntegra su necesidad de
En el sexto párrafo, Nathalia, describe el texto con faltas  de signos de puntuación, en este caso “comas”, al igual le faltó un conector. Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver
La transferencia presenta dos planteamientos:
 En primer lugar, no comprendemos que la transferencia resulte “un” tanto más intensa en personas neuróticas bajo análisis que en otras, no analizadas; y en segundo lugar, sigue constituyendo un enigma (,) por qué en el análisis la trasferencia nos sale al paso (,) como la más fuerte resistencia al tratamiento, siendo que, fuera del análisis, debe ser recorrida como portadora del efecto salutífero, como condición del éxito. (Freud, 1912, pp. 98-99).
En este párrafo sobre el comentario de la compañera Nathalia, podemos decir,  que se le quitaran algunas letras ya que no se adecuan al comentario “se, n” como al igual le faltó una “coma”. Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver
Esto ayudaría a entender entonces, que la transferencia se puede presentar de forma desbordante durante un proceso terapéutico,  ya que esta surge como resistencia dentro del mismo curso. La transferencia posiblemente está ligada al imagino materno, paterno o de hermano mayor (,) que  hace representaciones-expectativas concientes o inconcientes. 

En el séptimo párrafo, Nathalia, describe el texto con faltas  de signos de puntuación, en este caso “comas” y al igual agrego comas donde no iban. Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver
En su texto, Freud, menciona el proceso que Jung designo como «introversión» de la libido. Donde explica que el sector de la libido en su parte asociada a la conciencia disminuye cuando se desploma hacia la realidad, pero a su vez aumenta en ella la parte que extraña la realidad objetiva inconciente, manteniendo las fantasías del sujeto.  La libido entonces (,) está disponible para la personalidad, siempre bajo la atracción de los complejos inconcientes

En el octavo párrafo, Nathalia, describe el texto con faltas  de signos de puntuación, en este caso “comas”. Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver

La transferencia como mecanismo resulta útil cuando el analista se da cuenta que es una resistencia al proceso, esta se puede presentar de manera positiva o negativa de mociones eróticas reprimidas, en otras palabras, se podría decir (,) que el hecho de cancelar una transferencia puede desligar la persona del médico y entorpecer el proceso.
En el noveno párrafo, Nathalia, describe el texto con faltas  de signos de puntuación, en este caso “comas”. Copiare el fragmento del texto de Nathalia y le hare su respectiva puntuación a mi modo de ver
Para concluir, el fenómeno de la transferencia ofrece un reto al médico (,) ya que las reacciones de los imaginarios infantiles (imagino materno y paterno) (,) vinculados a la resistencia (,) se proyectan sobre él y estos deben ser ampliados dentro del uso de las mociones de amor olvidadas por el paciente (,) para luego ser empleadas en el proceso de terapia psicoanalítica.


Acto continuo, realizare mi propio cometario sobre el texto anteriormente mencionado. Puedo decir que Conforme a la naturaleza de las relaciones del paciente con el médico, el modelo de esta inclusión habría de ser el correspondiente a la imagen del padre, la madre o del hermano, etc. Aquellas peculiaridades cuya naturaleza e intensidad no pueden ya justificarse racionalmente, dan la pauta de que dicha transferencia no ha sido establecida únicamente por las representaciones libidinosas conscientes, sino también por las inconscientes.
Dos planteos: En primer lugar, no comprendemos por qué la transferencia de los sujetos neuróticos sometidos al análisis se muestra mucho más intensa que la de otras personas no analizadas, y en segundo, nos resulta enigmático porque al análisis se nos opone la transferencia como la resistencia más fuerte contra el tratamiento, mientras que fuera del análisis hemos de reconocerla como substrato del efecto terapéutico y condición del éxito. Podemos comprobar, cuantas veces queramos, que cuando cesan las asociaciones libres de un paciente, siempre puede vencerse tal agotamiento asegurándole que se halla bajo el dominio de una ocurrencia referente a la persona del médico. En cuanto damos esta explicación cesa el agotamiento o queda transformada la falta de asociaciones en una silenciación consciente de las mismas.
A primera vista parece un grave inconveniente del psicoanálisis el hecho de que la transferencia, se transforme en ella en el arma más fuerte de la resistencia. Pero no es cierto que la transferencia surja más intensa y desentrenada en el psicoanálisis que fuera de él, no debemos atribuir al psicoanálisis, sino a la neurosis misma, estos caracteres de la transferencia. En cambio, el segundo problema permanece aún en pie.
Allí donde la investigación analítica tropieza con la libido, encastillada en sus escondites, tiene que surgir un combate. Todas las fuerzas que han motivado la regresión de la libido se alzarán, en calidad de resistencias, contra la labor analítica, para conservar la nueva situación, pues si la introversión o regresión de la libido no hubiese estado justificada por una determinada relación con el mundo exterior (generalmente por la ausencia de satisfacción), no hubiese podido tener efecto. Pero las resistencias que aquí tienen su origen no son las únicas. La libido puesta a disposición de la personalidad se hallaba siempre bajo los elementos inconscientes de ciertos complejos y emprendió la regresión al debilitarse la atracción de la realidad. Para libertarla tiene que ser vencida esta atracción de lo inconsciente, lo cual equivale a levantar la represión de los instintos inconscientes y de sus productos. De aquí es de donde nace la parte más importante de la resistencia, que mantiene tantas veces la enfermedad, aun cuando el apartamiento de la realidad haya perdido ya su razón de ser. El análisis tiene que luchar con las resistencias emanadas de estas dos fuentes. Cada una de las ocurrencias del sujeto y cada uno de sus actos tiene que contar con la resistencia y se presenta como una transacción entre las fuerzas favorables a la curación y las opuestas a ella.
Si perseguimos un complejo patógeno desde su representación en lo consciente (síntoma) hasta sus raíces en lo inconsciente, no tardamos en llegar a una región en la cual se impone la resistencia, que las ocurrencias inmediatas han de contar con ella y presentarse como una transacción entre sus exigencias y las de la labor investigadora. Cuando en la materia del complejo hay algo que se presta a ser transferido a la persona del médico, se establece en el acto esta transferencia, produciendo la asociación inmediata y anunciándose con los signos de una resistencia; por ejemplo, con una detención de las asociaciones. Si dicha idea ha llegado hasta la conciencia con preferencia a todas las demás posibles, es porque satisface también a la resistencia. Este proceso se repite innumerables veces en el curso de un análisis. Siempre que nos aproximamos a un complejo patógeno, es impulsado, en primer lugar, hacia la conciencia y tenazmente defendido aquel elemento del complejo que resulta adecuado para la transferencia.
Una vez vencido éste, los demás elementos del complejo no crean grandes dificultades. Cuando más se prolonga una cura analítica y más claramente va viendo el enfermo que las deformaciones del material patógeno no constituyen por sí solas una protección contra el descubrimiento del mismo, más consecuentemente se servirá de la deformación por medio de la transferencia.
De este modo, la intensidad y la duración de la transferencia son efecto y manifestación de la resistencia. El mecanismo de la transferencia queda explicado con su referencia a la disposición de la libido, que ha permanecido fijada a imágenes infantiles. Pero la explicación de su actuación en la cura no la conseguimos hasta examinar sus relaciones con la resistencia.

Finalizando este breve comentario, quiero resaltar que la lectura nos  hace saber, que ciertas transferencia se posibilitan más por dominio anímico que por cualquier otro tipo de influencia, considerando que muchos de nosotros ya hemos dado por concreta esta información, es básico tenerla siempre en cuenta y fundamentada. Pudiendo decir que, el  valor supremamente importante e imprescindible de la  transferencia  analítica, es la palabra.



[1] Estas comas entre paréntesis, (,) se refiere  a los signos de puntuación  correspondientes, los cuales no se redactaron  en el comentario original.
DRAE,  Diccionario de la real academia Española. http://www.bibliopsi.org/docs/freud/07 - To.
 Redacte este conector, “las”  ya que, se hace necesario para una plena comprensión de la idea que se quiere ofrecer.

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