El
trabajo del sueño. Freud, s. (1916). En obras completas, vol. V. amorrortu
editores. 1979.
Presenta: Valeria Viveros
El
presente texto tiene como finalidad abordar el tema que Freud titula: El
trabajo del sueño. Freud, s. (1916). En obras completas, vol. V. amorrortu
editores. 1979.
Freud
inicia diciendo que el trabajo que cruza el sueño latente con el sueño
manifiesto se llama trabajo del sueño. Y el trabajo que progresa en la
dirección contraria, en el cual el sueño manifiesto quiere alcanzar al latente,
se llama trabajo de interpretación. El trabajo de la interpretación quiere
cancelar al trabajo del sueño.
En el trabajo de los sueños, se suma un
elemento que se conoce como la desfiguración onírica, y esta es la que se
quiere hacer desaparecer mediante el trabajo interpretativo.
La
desfiguración onírica: Son aquellos sueños que en su contenido manifiesto no
son de naturaleza penosa, y por la interpretación se descubren como flagrantes
cumplimientos de deseo. (Freud, la
interpretación de los sueños, (1900). Cap IV La desfiguración onírica.).
En
este sentido Freud destaca tres operaciones del trabajo onírico del sueño que
son:
1. La
condensación: El
sueño manifiesto tiene menos contenido que el latente. “La condensación puede
eventualmente faltar alguna vez, pero por regla general está presente, y con
harta frecuencia es enorme” (Freud, 1979, p. 156).
Las operaciones
de la condensación son sumamente extraordinarias. Con su ayuda, es posible que
se pueda unificar en un sueño manifiesto dos razones enteramente diferentes
de pensamientos latentes, para que se
pueda obtener una interpretación en aparición suficiente de un sueño. “Un
elemento manifiesto corresponde simultáneamente a varios latentes, y a la
inversa, un elemento latente puede
participar en varios manifiestos, a la manera de un entrelazamiento.” (Freud,
1979, p. 158).
2. El
desplazamiento: un
elemento latente no es sustituido por un componente propio, sino por algo más
alejado.
En el
desplazamiento hay un componente psíquico que se traspasa de un elemento
importante a otro menos importante, de modo que el sueño aparece centrado en
diversas situaciones y como algo extraño.
3. La
trasposición de pensamientos en imágenes visuales: pensamientos oníricos que conservan su
forma y aparecen en el sueño manifiesto como un pensamiento, o como un saber.
El trabajo del
sueño es poder expresar gran parte del contenido de los pensamientos oníricos
latentes: mediante las propiedades del sueño manifiesto, su claridad o
confusión, y su participación en varios fragmentos.
Nuestros
pensamientos proceden de imágenes sensoriales de esa índole, su material
primero y sus etapas previas fueron impresiones sensoriales, mejor dicho: las
imágenes mnémicas de estas. Solo más tarde se las conecto con palabras y estas,
después, se ligaron en pensamientos. Por consiguiente, el trabajo del sueño
aplica a los pensamientos, un tratamiento regresivo, les hace revertir su
evolución, y en el curso de esta regresión tiene que dejarse de lado todo lo
que se sobreañadió, como conquista nueva, en el desarrollo progresivo desde las
imágenes mnémicas hasta los pensamientos. (Freud, 1979, p. 165).
El
trabajo onírico es un proceso singular, del cual no se conocen iguales en la
vida anímica. Tales condensaciones, desplazamientos y trasposiciones son
novedosas, y sus conocimientos son muy importantes para el desempeño
psicoanalítico.
Según
el texto los dichos oníricos son reproducciones y combinaciones de dichos, que
la persona que sueña oye o pronuncia el día que se presenta el sueño, y que se
incluyen en los pensamientos latentes como material o como un incitador del
sueño.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario