sábado, 4 de marzo de 2017


El trabajo del sueño. Freud, s. (1916). En obras completas, vol. V. amorrortu editores. 1979.
Presenta: Valeria Viveros

El presente texto tiene como finalidad abordar el tema que Freud titula: El trabajo del sueño. Freud, s. (1916). En obras completas, vol. V. amorrortu editores. 1979.

Freud inicia diciendo que el trabajo que cruza el sueño latente con el sueño manifiesto se llama trabajo del sueño. Y el trabajo que progresa en la dirección contraria, en el cual el sueño manifiesto quiere alcanzar al latente, se llama trabajo de interpretación. El trabajo de la interpretación quiere cancelar al trabajo del sueño.
 En el trabajo de los sueños, se suma un elemento que se conoce como la desfiguración onírica, y esta es la que se quiere hacer desaparecer mediante el trabajo interpretativo.

 La desfiguración onírica: Son aquellos sueños que en su contenido manifiesto no son de naturaleza penosa, y por la interpretación se descubren como flagrantes cumplimientos de deseo. (Freud,  la interpretación de los sueños, (1900). Cap IV La desfiguración onírica.).

En este sentido Freud destaca tres operaciones del trabajo onírico del sueño que son:
1.    La condensación: El sueño manifiesto tiene menos contenido que el latente. “La condensación puede eventualmente faltar alguna vez, pero por regla general está presente, y con harta frecuencia es enorme” (Freud, 1979, p. 156).

Las operaciones de la condensación son sumamente extraordinarias. Con su ayuda, es posible que se pueda unificar en un sueño manifiesto dos razones enteramente diferentes de  pensamientos latentes, para que se pueda obtener una interpretación en aparición suficiente de un sueño. “Un elemento manifiesto corresponde simultáneamente a varios latentes, y a la inversa, un  elemento latente puede participar en varios manifiestos, a la manera de un entrelazamiento.” (Freud, 1979, p. 158).



2.    El desplazamiento: un elemento latente no es sustituido por un componente propio, sino por algo más alejado.

En el desplazamiento hay un componente psíquico que se traspasa de un elemento importante a otro menos importante, de modo que el sueño aparece centrado en diversas situaciones y como algo extraño.


3.    La trasposición de pensamientos en imágenes visuales: pensamientos oníricos que conservan su forma y aparecen en el sueño manifiesto como un pensamiento, o como un saber.

El trabajo del sueño es poder expresar gran parte del contenido de los pensamientos oníricos latentes: mediante las propiedades del sueño manifiesto, su claridad o confusión, y su participación en varios fragmentos.

Nuestros pensamientos proceden de imágenes sensoriales de esa índole, su material primero y sus etapas previas fueron impresiones sensoriales, mejor dicho: las imágenes mnémicas de estas. Solo más tarde se las conecto con palabras y estas, después, se ligaron en pensamientos. Por consiguiente, el trabajo del sueño aplica a los pensamientos, un tratamiento regresivo, les hace revertir su evolución, y en el curso de esta regresión tiene que dejarse de lado todo lo que se sobreañadió, como conquista nueva, en el desarrollo progresivo desde las imágenes mnémicas hasta los pensamientos. (Freud, 1979, p. 165).

El trabajo onírico es un proceso singular, del cual no se conocen iguales en la vida anímica. Tales condensaciones, desplazamientos y trasposiciones son novedosas, y sus conocimientos son muy importantes para el desempeño psicoanalítico.
Según el texto los dichos oníricos son reproducciones y combinaciones de dichos, que la persona que sueña oye o pronuncia el día que se presenta el sueño, y que se incluyen en los pensamientos latentes como material o como un incitador del sueño. 

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