Sobre psicoanálisis “Silvestre” (1910).
Presentación: Keyla De León.
El presente texto tiene como finalidad
abordar el tema al que Freud titula: Sobre psicoanálisis “silvestre”. Freud, S.
(1910). En: Obras completas, vol. XI.
Amorrortu Editores. 1979.
Freud recibe la visita de una dama, de aproximadamente unos 45 o 50 años,
manifestando que había experimentado estados de angustia desde que se había separado
de su marido. Estos estados de angustia se
habían acrecentado después de haber visitado a un joven médico, quién le
había dicho que la causa de angustia era su privación sexual, y que sólo tenía
ante sí, tres formas de solucionar sus estados de angustia: reconciliarse con
su marido, conseguirse un amante o satisfacerse sola. La dama, resignada ante
su imposibilidad de curar, recurre a Freud directamente en busca de otras
posibles soluciones, puesto que no quería regresar con su marido y las dos últimas
opciones repugnaban su moral.
Freud, en el texto, hace referencia a
aquellas intervenciones que hacen muchos profesionales, sobre todo de la
medicina, quienes desconocen los fundamentos de la teoría psicoanalítica o que
mal interpretan los conceptos psicoanalíticos.
Psicoanálisis
silvestre o salvaje: tipo de intervenciones de «analistas» aficionados o
inexpertos, que se basan en conceptos psicoanalíticos a menudo mal comprendidos
para interpretar síntomas, sueños, palabras, actos, etc. En sentido más
técnico, se califica de salvaje una interpretación que no tiene en cuenta una
determinada situación analítica, en su singularidad y en su dinámica actual, en
especial revelando directamente el contenido reprimido sin tener en cuenta las
resistencias y la transferencia. (Laplanche,
Pontalis, 1996, p. 318)
En este sentido, Freud, destaca varios errores de aquel médico con aquella paciente.
”Los consejos de nuestro médico permiten discernir con claridad el sentido que
atribuye a la «vida sexual»” (Freud, 1979, p. 222). En el psicoanálisis, la
sexualidad no se limita solo a la necesidad del coito o al placer genital.
El concepto de lo
sexual comprende en el psicoanálisis mucho más; rebasa el sentido popular tanto
hacia abajo como hacia arriba. Esta ampliación se justifica genéticamente; también
imputamos a la «vida sexual»,
todo quehacer de sentimientos tiernos que brote de la fuente de las mociones
sexuales primitivas, aunque estas últimas experimenten una inhibición de su
meta originariamente sexual o la hayan permutado por otra que ya no es sexual.
(Freud, 1979, p. 222)
El psicoanálisis prefiere hablar de
psicosexualidad, no dejando a un lado el factor anímico de la vida sexual. “Quien
no comparta esta concepción de la psicosexualidad no tiene derecho alguno a
invocar los principios doctrinarios del psicoanálisis que tratan de la
significatividad etiológica de la sexualidad” (Freud, 1974, p. 223). Si bien,
el psicoanálisis plantea que una insatisfacción sexual conlleva a afecciones
neuróticas, pero también señala con fundamentos, que los síntomas surgen del
conflicto entre dos poderes de la libido; uno exageradamente intenso en lo concerniente a lo sexual y una repulsa o
represión que se empeña en contenerlo. La dama que consultó al médico
manifestaba estados de angustia, probablemente, él supuso que ella padecía
neurosis de angustia y eso lo llevó a recomendarle una terapia somática.
Ante
este caso, Freud, en 1910 crea una Asociación Psicoanalítica Internacional, en
esta asociación los miembros se dan a conocer por medio de sus nombre y, con la
cual, se pretende evitar aquel peligro que representa tener personas ajenas a
este ejercicio y que llaman “psicoanálisis” a su proceder médico.
Es importante destacar en este texto donde se menciona un psicoanálisis silvestre (mal uso de los principios psicoanalíticos y de sus prácticas) que la comunicación de lo inconsciente debe cumplir dos condiciones: la primera, que el enfermo haya sido preparado y él mismo ya esté cerca de lo reprimido. La segunda, que su apego al médico (trasferencia) haya llegado al punto en que el vínculo afectivo con él le imposibilite una nueva fuga. En resumen, la interpretación analítica no debe hacerse por el mero hecho de decir algo que se descubrió, sino, que el enfermo debe estar en una posición en que las resistencias no le impidan aceptar este nuevo saber que en algún momento le generó displacer. Y por último, que ante este mismo hecho de interpretación analítica, el apego al médico (trasferencia) ayude de soporte para que el paciente pueda soportar el saber inconsciente.
ResponderBorrarPara el psicoanalista, el llegar con el paciente a un análisis no es un don divino ni un talento innato, por que como bien lo dice el texto la "ignorancia" haría parte del devenir psicoanalítico, esa ignorancia conllevaría al "psicoanálisis silvestre" a mas que ser esto lo que preocupaba a Freud, era que el analista no llegare a controlar la técnica, he hiciera uso de sus interpretaciones y terminara imponiendo sus ideales por encima de los del paciente, pero esta claro aclarar que nadie esta salvo de ejercer el "psicoanálisis salvaje" ya que por encima de esto se encuentra la formación y los saberes, lo que debemos reconocer es el decir del paciente de una manera clara y sin prejuicios, sin volver a las practicas antiguas y recrearlo de manera satisfactoria para el analizado.
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ResponderBorrarHablar de La sexualidad es tan importante hoy en día ya que dicho concepto se ha visto interpretado dentro de la sociedad como "algo impuro", han separado un fenómeno que se presenta de manera tan natural dentro del sujeto, tan órganismico y tan placentero, que se han olvidado lo complejo que es abarcar el término de la sexualidad, por ende Freud se da cuenta del peso que tiene este fenómeno y facilita la compresión haciendo uso de su lógica argumentativa pasando a ser coherente por medio de los síntomas reprimidos que presentaban sus pacientes, es decir, encontraba que la reacción física satisfactoria percibida por medios de los sentidos, eran desalojados de acuerdo a esos bloqueos que parte de lo moralmente impuro, aumentando la condensación deseada al interior de su inconsciente, volviéndose en si un malestar cultural en donde Freud en 1930 lo retoma mas adelante. Ahora bien, ya que sabemos la importancia y la complejidad que juega la sexualidad, en la psicoterapia no se puede jugar con un simple constructo social si no que el papel del analista debe desempeñar su papel a partir de la subjetividad, el significado del otro.
ResponderBorrarLa persona psicoanalista debe tener mucho cuidado a la hora de aplicar la técnica,ya que puede caer en juicios Morales, o de algún modo creer que la persona que va al análisis se va a "curar" por las interpretaciones que el le da. Para Freud era muy preocupante la posición que tomaban algunos médicos al querer ejercer el psicoanálisis cuando ellos no tenían un conocimiento amplio del tema.
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